lunes, 8 de febrero de 2010

SISTEMA EDUCATIVO VENEZOLANO ZOZOBRA EN UN MAR DE PROBLEMAS

A pesar de los grandes esfuerzos que ha realizado el presidente Hugo Chávez para incrementar el nivel cualitativo de la educación en esta República Bolivariana de Venezuela, el panorama que se observa no tiene un futuro muy promisorio, por lo menos en lo que respecta al Estado Cojedes.

En efecto, los últimos acontecimientos acaecidos en el Liceo Nacional “José Laurencio Silva” de Tinaquillo desvelan una situación que si se presenta en otras entidades del país, ponen de manifiesto que el sistema educativo actualmente zozobra en un mar de problemas.

En el mencionado plantel de la ciudad capital del Municipio Falcón ha habido decisiones de la Zona Educativa cojedeña que violan no solamente artículos de la Ley Orgánica de Educación, sino también del Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente y el decreto de inamovilidad laboral promulgado por el comandante Chávez.

Hay que señalar que el atropello contra personal docente y administrativo del Liceo Nacional “José Laurencio Silva” tienen, lógicamente, el aval de Héctor Navarro, titular del Ministerio del Poder Popular para la Educación, quien en lugar de tratar de poner coto a los desmanes de los mariquitas manos blancas de algunos institutos educacionales, se dedica a perseguir docentes de comprobada moralidad, responsabilidad y eficiencia.

En ese sentido, cabe destacar que la designación de Ramón Silva y Douglas Guerra para ocupar la Dirección y Subdirección, respectivamente, del Liceo Nacional “José Laurencio Silva” ha traído una ola o mejor dicho, un tsunami de descontento entre el personal docente del instituto educativo, pues la Dirección, por méritos, responsabilidad, años de servicio con verdadera vocación, honestidad y profesionalismo, corresponden a la licenciada Luisa Reyes.

En relación con esa decisión de la Zona Educativa del Estado Cojedes, la profesora Valentina Estrada, quien además ejerce una función de Coordinación, relató que luego de la separación del profesor Dimas Soto de la Dirección del liceo, fueron postulados varios profesores para ocupar la vacante, entre ellos figuraron Ramón Silva y Douglas Guerra, a pesar de que ninguno de los dos tiene el perfil ideal para ocupar cargos de índole administrativa.

“Ahora bien, lo sorprendente es que Ramón Silva y Douglas Guerra fueron designados Director y Subdirector, respectivamente, del Liceo Nacional “José Laurencio Silva” con fecha 17 de septiembre de 2009, en tanto que la reunión en la cual sometimos a concurso los cargos se realizó el 26 de octubre”, adicionó la docente.

En esos nombramientos, además de la violación a las leyes del país existe una sobredosis de nepotismo, de amiguismo y de política sucia, pues Ramón Silva tiene de revolucionario o de bolivariano lo que yo tengo de cura y, por otra parte, el Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente establece, en el Artículo 34: “Para optar al cargo de Subdirector se requiere haber desempeñado en forma eficiente el cargo de Docente Coordinador, salvo en el nivel de Educación Preescolar y Educación Básica 1° a 6° grado. Para optar al cargo de Director se requiere haber desempeñado en forma eficiente el cargo de Subdirector”.

En pocas palabras, ni Silva ni Guerra han ocupado cargos administrativos jamás en sus vidas docentes, lo único que los favorece es el arribismo político, en el primero de los casos y ser hermano de Juan Luis Guerra, Comisionado del Gobernador de Cojedes, que es otro “paracaidista” de franela y boina “rojas rojitas”, pero carente de principios revolucionarios y mucho menos socialistas.

La ignorancia de Ramón Silva se puede observar sin necesidad de anteojos en su garrafal error de despedir, sin ninguna justificación, a la licenciada Ana Maita, lo que viola el Artículo 41 de la Ley Orgánica de Educación, el cual expresa: “ Se garantiza a los y las profesionales de la docencia, la estabilidad en el ejercicio de sus funciones profesionales, tanto en el sector oficial como privado; gozarán del derecho a la permanencia en los cargos que desempeñan con la jerarquía, categoría, remuneración y beneficios socioeconómicos en correspondencia con los principios establecidos en la Constitución de la República, en esta Ley y en la ley especial. Además de esto, en la actualidad existe un decreto sobre inamovilidad en el trabajo, formulado por el propio presidente Hugo Chávez.

Estas actuaciones, fundamentadas en el más sucio y vil juego político ponen no sólo a pensar a una gran cantidad de personas, sino que atemorizan y a la vez alejan a posibles votantes por las fórmulas del proceso de cambio bolivariano, que por cierto, tiene en este estado como sus principales enemigos a un gobernador que jamás se ha acercado a su pueblo y a unas autoridades educativas en cuyo seno pululan, como llaga pestilente, los más rancios escuálidos, vestidos con camisitas, blusas, faldas y boinas rojas.

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