miércoles, 10 de febrero de 2010

PREGUNTAS SIN MALA INTENCIÓN PARA EL MINISTRO DE EDUCACIÓN

Las medidas injustas y fundamentadas en el nepotismo y el atropello que en los últimos días ha venido implementando la Zona Educativa del Estado Cojedes han causado honda preocupación en la comunidad educativa del Liceo Nacional “José Laurencio Silva”.

En efecto, en ese prestigioso instituto educativo, el primero del Municipio Falcón y uno de los planteles públicos de mejor calidad de toda la entidad llanera, las autoridades superiores designaron como Director y Subdirector a un par de educadores que no tienen los méritos suficientes para ello y le cayeron a patadas, literalmente, a las profesoras a quienes por años de servicio, dedicación, formación académica y calidad humana correspondían esos cargos.

Lo más triste de este caso es que el Sistema Educativo en Cojedes, está a merced de una inmisericorde rosca de escuálidos entre los que destacan Carlos Aparicio, el jefe de la Zona Educativa y algunos personajes subalternos con agallas muy grandes, que en la actualidad ponen en práctica una especie de paracoterrorismo que incluye amenazas y atropellos contra docentes de comprobada idoneidad y probidad. ¡Qué pena si estas actuaciones cuentan con su apoyo¿ ¿Cuántos votos irá a perder el comandante Hugo Chávez, el único pendejo de esta partida, siempre rodeado de francotiradores y de una caterva de traidores dispuestos a cumplir su papel de Judas?

Al titular del Ministerio del Poder Popular para la Educación, profesor Héctor Navarro van dirigidas, sin ninguna mala intención, algunos preguntas que se formula la gente común, así como también quien esto escribe. Ah, olvidaba decir que no soy un tirapiedras, sino un luchador decepcionado de ver cómo en esa Zona Educativa y en otras instancias oficiales se violan las leyes y los derechos de personas cuyo único delito ha sido servir con abnegación al país.

Para ir directamente al grano, ciudadano Ministro, ¿cree usted que con personajes tan nefastos como Carlos Aparicio y las joyitas tan adecas y copeyanas como él que hoy están como máximas autoridades de la educación en Cojedes se pueda lograr un verdadero proceso de transformación? En el Liceo Nacional “José Laurencio Silva” hay violencia contra el género femenino, pues se ataca de frente, sin misericordia a las profesoras Luisa Reyes, Valentina Estrada, Luz Castillo, Ana Ferrer Ana Maita (quien fue despedida por el “nuevo Director”) en una descarada violación del Artículo 41 de la Ley Orgánica de Educación y del decreto presidencial sobre inamovilidad en el trabajo.

¡Qué lástima dan ustedes como bolivarianos con decisiones tan injustas como éstas y como revolucionarios no sirven ni para limpiar los zapatos del Che Guevara, a quien tanto nombran, pero no ponen en práctica el atributo más sobresaliente de este héroe universal: su solidaridad. Ustedes son solidarios solamente con bolívar el metálico.

La designación de Ramón Silva y de Douglas Guerra como Director y Subdirector, respectivamente, del Liceo Nacional “José Laurencio Silva” es, sin duda alguna, una inmoralidad del tamaño de de la ballena que le canta al desaparecido Manuel Rosales, pues además del elemento político mediante el cual se busca un títere en la Dirección del instituto, se observa una flagrante carga de nepotismo porque el mencionado en segundo término es hermano de Juan Luis Guerra, Comisionado del no muy visible gobernador de Cojedes. Este vicio está tan arraigado en la Zona Educativa de Cojedes que el nuevo Director de del Programa de Alimentación Escolar es Inaudy Aparicio. Ministro, ¿le es familiar ese apellido?

La calidad de espurio del nombramiento de Ramón Silva y de Douglas Guerra se pone de manifiesto en el Artículo 6 de la Ley Orgánica de Educación, apartes f y h, que establece la regulación, supervisión y control entre las Competencias del Estado docente en relación con los procesos de ingreso, permanencia, ascenso, promoción y desempeño de los y las profesionales del sector educativo oficial y privado, en correspondencia con criterios y métodos de evaluación integral y contraloría social, así como también la idoneidad académica de los y las profesionales de la docencia que ingresen a las instituciones, centros o espacios educativos oficiales y privados del subsistema de educación básica, con el objeto de garantizar procesos para la enseñanza y el aprendizaje en el Sistema Educativo, con pertinencia social, de acuerdo con lo establecido en la ley especial que rige la materia.

Ahora bien, mi pregunta, ciudadano Ministro de Educación es la siguiente: ¿Hubo control en el caso del ascenso a la Dirección del Liceo Nacional “José Laurencio Silva” del ciudadano Ramón Silva, quien jamás ha desempeñado un cargo administrativo en su vida como docente? ¿Por qué en su caso no funcionaron los mecanismos de regulación, supervisión y control de los procesos de ingreso? ¿Goza de la anuencia de su Ministerio esta descarada violación de las leyes del país?

Por otra parte, el Artículo 15 de la Ley Orgánica de Educación expresa: “La educación, conforme a los principios y valores de la Constitución de la República y de la presente Ley, tiene como fines “Fomentar el respeto a la dignidad de las personas y la formación transversalizada por valores éticos de tolerancia, justicia, solidaridad, paz, respeto a los derechos humanos y la no discriminación” (Aparte 4).

Si esto es así, entonces, profesor Navarro, ¿Por qué la Zona Educativa de Cojedes, con el aval de su Despacho, naturalmente, llamó a concurso para provisión de cargo de Director y Subdirector el 26 de octubre del pasado año 2009 y los ciudadanos Ramón Silva y Douglas Guerra (hermano del Comisionado del Gobernador de ese estado) recibieron sus nombramientos con fecha 17 de septiembre de ese mismo año? Y ¿por qué se llamó a concurso al personal y sólo se entregaron las credenciales de Director y Subdirector? ¿Qué pasó con los otros profesionales? ¿Para qué les pidieron sus credenciales, si no fueron tomadas en cuenta?¿No es esto un escupitajo directo a los valores éticos de tolerancia, justicia, solidaridad, paz, respeto a los derechos humanos y a la dignidad humana de estas personas?

Asimismo, profesor Navarro, ¿se puede creer que un profesional de la docencia es idóneo académicamente para ocupar un cargo de tanta responsabilidad como la Dirección del Liceo Nacional “José Laurencio Silva”, cuando jamás ha estado en un puesto de Coordinación? La gente pregunta ¿qué diría sobre este atropello a esas damas el jefe de Personal de la Zona Educativa, Wilberto Yánez, misógino o poco amigo de las mujeres?

Y para colmo de males, este Ramón Silva es tan ignorante y grosero que tuvo la desfachatez de despedir a la licenciada Ana Maita, lo que fue su primer acto administrativo, o mejor dicho, su segundo, porque el primero fue preguntarle a la Coordinadora que le entregaba un oficio, qué debía hacer él con ese documento.
Sería bueno entonces hacerle saber a Silva que en la Ley Orgánica de Educación hay un artículo, marcado con el número 41 que establece: Estabilidad en el ejercicio de la carrera docente

Artículo 41. “Se garantiza a los y las profesionales de la docencia, la estabilidad en el ejercicio de sus funciones profesionales, tanto en el sector oficial como privado; gozarán del derecho a la permanencia en los cargos que desempeñan con la jerarquía, categoría, remuneración y beneficios socioeconómicos en correspondencia con los principios establecidos en la Constitución de la República, en esta Ley y en la ley especial”. Con razón se oye decir en la comunidad educativa del Liceo Nacional “José Laurencio Silva”: “Ramón Silva va a ser un déspota atorrante o mejor dicho, un ‘Direanalfabestia”.

Ah, y además hay que agregar que está en vigencia un decreto de inamovilidad laboral que formuló nada más ni nada menos que el propio líder del Proceso Bolivariana de Cambio, Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, o ¿usted tampoco lo sabía?, profesor Navarro, o sencillamente lo ignoró como hace la mayor parte de los miembros del gabinete chavista, culpables de la debacle del proceso de cambio.

En realidad, lo anteriormente expuesto constituye un feroz y vil atropello contra el personal docente del Liceo Nacional “José Laurencio Silva”, un instituto cuya excelencia educativa ha sido proverbial en virtud de la enorme responsabilidad, ética profesional, calidad humana y honestidad de todos los profesores que allí trabajan, sin excepción ninguna, condiciones que parecen chocar con el nuevo modelo de educación que pretenden imponer algunos escuálidos enchufados como Carlos Aparicio, jefe de la Zona Educativa y Wilberto Yánez, jefe de Personal, donde reinan la ineficacia y el nepotismo, además de que las zancadillas contra quienes no actúan como títeres de los encumbrados jerarcas están a la orden del día.

¿Por qué se ha utilizado la técnica del terror contra quienes adversan la mediocridad, las arbitrariedades y las violaciones a la ley en el José Laurencio Silva en Tinaquillo?

¿Por qué este grupo de enemigos de la Educación se empeñan en decir que el nombramiento de Ramón Silva y Douglas Guerra, se hizo porque es un proyecto bandera del presidente Chávez, ¿en qué ley, en qué decreto, cuál es el número de la Gaceta Oficial donde se establece semejante afirmación?

Ministro, con todo el respeto que usted se merece, puedo afirmar con profunda convicción que usted, su Ministerio y la Zona Educativa de Cojedes, al mando de un adeco con boina y franela “rojas rojitas” son unos farsantes y pasan automáticamente a la Galería de Mata votos y Mata Votantes del insigne profesor Luis Britto García.
¡Pobre República Bolivariana de Venezuela! Va rumbo al despeñadero y a la muerte por culpa de unos miserables desgraciados que sólo piensan en sus propios intereses y están incrustados como quintacolumnistas en todas partes, clavando mil puñales al comandante Chávez.

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